Cómo elegir agencia o desarrollador web sin equivocarse
Praetoria Tecnológica · 31 de agosto de 2026 · 2 min
Contratar a quien te va a hacer la web es una decisión con consecuencias a años vista. Estas son las preguntas que te ahorran disgustos.
Preguntas sobre el precio
- ¿El precio es cerrado o por horas? Un precio cerrado para un alcance definido te protege de las sorpresas.
- ¿Qué pasa si el proyecto cambia? La respuesta correcta es "te lo presupuestamos aparte y con tu visto bueno antes de hacerlo".
- ¿Qué costes externos habrá? Dominio, hosting, licencias. Deben decírtelo antes, no después.
Preguntas sobre la propiedad
- ¿El dominio se registra a mi nombre? Debe ser que sí, siempre.
- ¿Me entregáis el código? Si trabajan sobre una plataforma cerrada de la que no puedes salir, tenlo en cuenta.
- ¿Y los accesos (hosting, analítica, correo)? Tuyos.
Preguntas sobre el trabajo
- ¿Con quién voy a tratar? Idealmente, con quien construye. Si hay un comercial que vende y luego desaparece, es un riesgo.
- ¿Cuánto vais a tardar? Semanas es razonable para una web de pyme. Si te dicen "meses" sin una razón clara, pregunta por qué.
- ¿Cómo son las revisiones? Debe haber al menos una ronda de ajustes incluida.
Preguntas sobre el después
- ¿El mantenimiento es obligatorio? Debería ser opcional.
- ¿Qué pasa si dejo de trabajar con vosotros? Te quedas con todo funcionando, sin penalización.
Señales de alarma
- Precio sospechosamente bajo con "condiciones a consultar".
- No quieren poner el alcance por escrito.
- El dominio o el código se quedan "en su cuenta".
- Prometen "primeros en Google" (nadie puede garantizar eso).
- Cuota mensual obligatoria para que la web "siga viva".
- Presión para firmar hoy.
Agencia, freelance o modelo mixto
Una agencia da respaldo y estructura; un freelance, cercanía y flexibilidad. Los dos funcionan. Hay quien intenta quedarse con lo bueno de cada uno: trato directo, precio cerrado y plazos cortos. Ver la comparativa.
En resumen
No elijas solo por precio. Elige a quien te pone el alcance y el precio por escrito, te deja quedarte con todo, y te dice la verdad aunque no le convenga. Si quieres, cuéntanos tu proyecto y te damos un plan claro sin compromiso.